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Código de ética para los árbitros comerciales de AAA/ABA

Todos los árbitros deben leer y observar los principios éticos que se establecen en el "Código de Ética para los Árbitros en Litigios Comerciales". Se anima a los árbitros a que consulten en forma regular el Código de Ética. El Código de Ética no sustituye ni reemplaza la ley aplicable o el Código de Procedimientos de Arbitraje de FINRA.

 

El Código de Ética para los árbitros que entiendan en Controversias Comerciales fue elaborado en 1977 por un comité conjunto formado por un comité especial de la Asociación Estadounidense de Arbitraje y un comité especial del Colegio de Abogados de EE.UU. Fue aprobado y recomendado por ambas organizaciones.

 

Preámbulo

 

El uso de un arbitraje comercial para resolver una amplia gama de conflictos ha aumentado considerablemente y hoy constituye una parte importante del sistema de justicia al que recurre la sociedad en busca de una determinación ecuánime de los derechos legales. Las personas que actúan como árbitros comerciales asumen, en consecuencia, serias responsabilidades frente al público y frente a las partes. Entre estas responsabilidades se incluyen obligaciones éticas importantes.

 

Fueron muy pocos los casos de comportamiento poco ético presentados contra árbitros comerciales. Sin embargo, el Colegio de Abogados de EE.UU. y la Asociación Estadounidense de Arbitraje creen que está dentro del interés público establecer principios de comportamiento ético generalmente aceptados que sirvan de guía para los árbitros y las partes comprometidos en conflictos comerciales. Al crear este código, los patrocinantes esperan contribuir en la tarea de preservar altos principios y la constante confianza en el proceso de arbitraje.

 

Existen muchos tipos de arbitrajes comerciales diferentes. Algunos casos se llevan a cabo siguiendo las normas de arbitraje establecidas por las diversas organizaciones y asociaciones comerciales, mientras que otros se llevan a cabo sin ellas. Si bien la mayoría de los casos son sometidos a arbitraje en virtud de lo establecido en un acuerdo voluntario entre las partes, ciertos tipos de conflictos son sometidos a arbitraje en virtud de lo que establecen ciertas leyes particulares. Este código tiene por finalidad ser aplicado en todos aquellos procedimientos en los que se presenten conflictos o demandas para que uno o más árbitros nombrados de la forma que establece el acuerdo entre las partes, las normas de arbitraje aplicables o la ley. En tales casos, las personas que tienen la autoridad para decidir deben observar ciertos principios fundamentales de ética en su conducta. En este código, se denomina "árbitros" a todas estas personas aunque, en algunos casos, se los puede conocer como "compromisarios" u otro nombre.

 

Ciertos aspectos de la conducta de los árbitros, inclusive algunas cuestiones comprendidas por este código, pueden estar regidos por los acuerdos existentes entre las partes, las normas de arbitraje acordadas por las partes o la ley aplicable. Este código no toma el lugar ni reemplaza tales acuerdos, normas o leyes ni establece bases nuevas o adicionales para que se realice una revisión judicial de los laudos en un arbitraje.

 

Si bien este código tiene por finalidad dar directrices éticas en muchos tipos de arbitraje, no forma parte de las normas de arbitraje de la Asociación Estadounidense de Arbitraje ni de ninguna otra organización. Asimismo, tampoco tiene por objeto aplicarse en la mediación o conciliación. El arbitraje laboral se rige por el Código de Responsabilidad Profesional para los árbitros que entienden en Conflictos entre la Patronal y los Empleados y no por este código.

 

En ciertos tipos de arbitraje, hay tres o más árbitros. En tales casos, la práctica habitual que en ocasiones aplica es que cada una de las partes que actúan por derecho propio nombra a un árbitro, mientras que en el caso de los otros árbitros, el nombramiento emanará de estos dos, de las partes o de una institución o persona independiente. Quienes auspician este código creen que es conveniente que las partes acuerden que todos los árbitros deben cumplir los mismos principios éticos. Sin embargo, se admite la existencia de una práctica establecida de larga data en ciertos tipos de arbitraje para los árbitros nombrados por una de las partes por derecho propio para que se rijan por consideraciones éticas especiales. Estas consideraciones especiales se establecen en la última sección del código que lleva el título "Consideraciones éticas en relación con los árbitros nombrados por una de las partes".

 

Si bien este código cuenta con el patrocinio de la Asociación Estadounidense de Arbitraje (AAA, del inglés American Arbitration Association) y el Colegio de Abogados de EE.UU., su uso no se limita a los arbitrajes que gestiona la AAA o a los casos en los que los árbitros son abogados. Más bien, se lo presenta como un servicio público que brinda directrices en todos los tipos de arbitraje comercial.

 

CANON I.

 

Un Árbitro Debe Propugnar la Integridad y Ecuanimidad del Proceso de Arbitraje
 

  1. En nuestra sociedad son indispensables los procesos equitativos y justos que permitan resolver conflictos. El arbitraje comercial constituye un método importante para decidir en muchos tipos de conflictos. Para que un arbitraje comercial sea efectivo, debe existir una gran confianza pública en la integridad y ecuanimidad del proceso. Por lo tanto, un árbitro tiene una responsabilidad, no sólo ante las partes, sino ante el proceso de arbitraje propiamente dicho y debe observar altos principios de conducta para preservar la integridad y ecuanimidad del proceso. De acuerdo con ello, un árbitro debe reconocer su responsabilidad ante el público, ante las partes sobre cuyos derechos se decidirá y ante todos los demás participantes dentro del procedimiento. Se deben interpretar y aplicar las disposiciones contenidas en este código para impulsar aún más estos objetivos. 
  2. Es inconsistente con la integridad del proceso de arbitraje que las personas soliciten un nombramiento para sí. Sin embargo, una persona podrá indicar una disposición general para desempeñarse como árbitro. 
  3. Las personas deben aceptar el nombramiento como árbitro sólo si creen que pueden tener la posibilidad de llevar a cabo un arbitraje en forma expeditiva. 
  4. Después de aceptar el nombramiento y mientras se desempeñe como árbitro, la persona debe evitar mantener cualquier tipo de relación financiera, comercial, profesional, familiar o social, o adquirir cualquier tipo de interés financiero o personal que posiblemente pudiera afectar su imparcialidad o que pudiera generar, en forma razonable, la sensación de parcialidad o sesgo. Durante un período razonable después de tomada la decisión sobre un caso, las personas que se hayan desempeñado como árbitros deberán evitar mantener tal tipo de relación o adquirir alguno de estos intereses en aquellas circunstancias que, de manera razonable, pudieran generar la suposición de haber sido influenciados en el arbitraje por la anticipación o las expectativas ante tales relaciones o intereses. 
  5. Los árbitros deben comportarse de una forma equitativa frente a todas las partes que intervienen y no deben dejarse influenciar por las presiones externas, el clamor público, el temor a las críticas o sus propios intereses. 
  6. Cuando la autoridad de un árbitro emana de un acuerdo celebrado entre las partes, el árbitro no podrá abusar de dicha autoridad ni hacer menos de lo que se le exige respecto de dicha autoridad. En los casos en los que el acuerdo entre las partes establezca procedimientos a seguir para llevar a cabo el arbitraje o haga referencia a las normas a seguir, será obligación del árbitro cumplir con tales procedimientos o normas. 
  7. Un árbitro debe hacer todo lo que esté a su alcance para evitar tácticas dilatorias, hostigamiento de las partes o de otros participantes u otro tipo de abusos o alteraciones en el proceso de arbitraje. 
  8. Las obligaciones éticas de un árbitro comienzan a regir a partir del momento en que acepta el nombramiento y subsisten durante todos las etapas del procedimiento. Asimismo, siempre que este código específicamente lo establezca, ciertas obligaciones éticas comienzan a tener efecto en el momento en el que se le pide a una persona que se desempeñe como árbitro y ciertas obligaciones éticas subsisten aun después de haberse informado a las partes de la decisión. 

CANON II.

 

Un Árbitro Debe Informar Cualquier Interés o Relación Que Posiblemente Pudiera Afectar su Imparcialidad o Que Pudiera Generar Una Aparente Parcialidad o Sesgo.

 

Nota introductoria

 

Este código refleja el principio imperante de que los árbitros deben hacer pública la existencia de intereses o relaciones que pudieran afectar su imparcialidad o generar una supuesta parcialidad en perjuicio o en favor de una de las partes. Estas disposiciones que establece el código tienen por objeto ser aplicadas en forma realista para evitar que la carga que conlleva esta divulgación detallada sea tan pesada como para que la tarea de desempeñarse como árbitros se torne impracticable para las personas del mundo de los negocios y, de este modo, se prive a las partes de los servicios de quienes pueden estar más informados y calificados para decidir sobre ciertos casos particulares.

 

Este código no limita la libertad que tienen las partes de dar su consentimiento respecto de la persona que elijan como árbitro. Cuando las partes, con conocimiento de los intereses y relaciones de una persona, desean que esa persona se desempeñe como árbitro haciendo caso omiso de ello, esta persona podrá desempeñarse correctamente.

 

Divulgación 

 

  1. Las personas a las que se les solicite desempeñarse como árbitros deben, antes de aceptar el nombramiento, hacer público cualquier interés 
    • financiero o personal, directo o indirecto que pudieran tener en el resultado del arbitraje; 
    • cualquier relación financiera, comercial, profesional, familiar o social, presente o pasada, que pudiera afectar su imparcialidad o que pudiese generar presunciones de una posible parcialidad o sesgo. Las personas a las que se les solicita actuar como árbitros deben divulgar cualquier relación personal que pudieran tener con alguna de las partes o sus asesores legales o con cualquier persona que, según le informaran, pudiera ser testigo. También deben hacer pública cualquier relación que pudiera existir y comprometer a los miembros de sus familias o sus actuales empleadores, socios de hecho o comerciales.
  2. Las personas a las que se les pide que acepten el nombramiento para desempeñarse como árbitros deben hacer todo lo que esté a su alcance para informarse sobre cualquier tipo de interés o relación descrito en el párrafo A mencionado precedentemente. 
  3. La obligación de hacer público cualquier interés o relación descrito precedentemente en el párrafo A es el deber permanente que le exige a una persona que acepta el nombramiento para desempeñarse como árbitro en lo que respecta a su deber de hacer público, en cualquier etapa del arbitraje, todo interés o relación que pudiera surgir, recordar o descubrir. 
  4. Se debe informar a todas las partes de dicha divulgación a menos que se establezcan otros procedimientos para dicha divulgación en las normas o prácticas de la institución que gestiona el arbitraje. En los casos en los que se nombre a más de un árbitro, cada uno de ellos tendrá que informar a los demás los intereses y relaciones que hubieran informado. 
  5. Si las partes le piden a un árbitro que se aparte de la causa, el árbitro debe hacerlo. Si se le pide a un árbitro que se aparte sin que el pedido emane de todas las partes debido a una supuesta existencia de parcialidad o sesgo, el árbitro deberá retirarse a menos que medie una de las siguientes circunstancias. 
    • Si un acuerdo entre las partes o las normas de arbitraje acordadas por las partes establece procedimientos que determinan las recusaciones para los árbitros, se deben seguir tales procedimientos, o 
    • si el árbitro, tras un minucioso análisis de la cuestión determina que la razón para su recusación no es sustancial y si, sin perjuicio de ello, puede actuar y decidir imparcial y ecuánimemente en la causa y que dicho retiro pudiera causar una demora o un gasto injusto para la otra parte o fuera contrario a los fines de la justicia. 

CANON III.


Un Árbitro Debe Evitar la Falta de Decoro o Una Aparente Falta de Decoro Cuando se Comunique con las Partes


  1. Si un acuerdo entre las partes o las normas de arbitraje aplicables a las que se hace referencia en dicho acuerdo establece la forma o el contenido de las comunicaciones entre el árbitro y las partes, el árbitro debe seguir tales procedimientos sin perjuicio de lo que establezca cualquier otra disposición en contrario contenida en los párrafos B y C que siguen. 
  2. A menos que las normas de arbitraje aplicables o el acuerdo entre las partes establezcan lo contrario, los árbitros no comentarán un caso con una de las partes si la otra no está presente, salvo en alguno de los casos que se indican a continuación. 
    • Pueden comentarse con una de las partes cuestiones tales como la fijación de la hora y lugar de las audiencias u otro tipo de arreglos para la realización del procedimiento. Sin embargo, el árbitro debe informar de inmediato a las otras sobre esta consideración y no tomará una determinación definitiva sobre el tema antes de concederles a las partes ausentes la oportunidad de expresar sus opiniones. 
    • Si una de las partes no se presenta a una audiencia después de haber sido debidamente notificada, el árbitro podrá analizar el caso con las partes presentes.
    • Dicho análisis podrá llevarse a cabo si todas las partes lo solicitan o aceptan. 
  3. A menos que las normas de arbitraje aplicables o un acuerdo entre las partes establezca lo contrario, siempre que un árbitro se comunique por escrito con una de las partes, debe enviar, simultáneamente, una copia de esta comunicación a las demás. Siempre que el árbitro reciba una comunicación escrita de una de las partes en relación con el caso que no haya sido enviada aún a las demás, su responsabilidad es hacerlo. 

CANON IV.


Un Árbitro Debe Llevar a Cabo el Procedimiento en Forma Ecuánime y Diligente.


  1. Un árbitro debe llevar a cabo el procedimiento en forma ecuánime y tratar a las partes imparcial y equitativamente en todas las etapas del procedimiento. 
  2. Un árbitro debe cumplir con sus obligaciones en forma diligente y concluir el caso a la mayor brevedad posible conforme lo permitan las circunstancias del caso. 
  3. Un árbitro debe ser paciente y cortés con las partes, sus abogados y los testigos y, además, debe impulsar un comportamiento similar entre todos quienes participan del procedimiento. 
  4. A menos que las partes acuerden lo contrario o que así lo establezcan las normas de arbitraje acordadas por las partes, un árbitro debe concederles a todas las partes que intervienen el derecho de comparecer en persona y dar su testimonio después de haber sido debidamente notificadas de la fecha y el lugar de la audiencia. 
  5. Un árbitro no debe negarle a ninguna de las partes la oportunidad de contar con apoderado legal. 
  6. Si una de las partes deja de comparecer tras haber sido debidamente notificada, el árbitro debe proceder con el arbitraje cuando esté autorizado por el acuerdo entre las partes, las normas acordadas por las partes o por la ley. Sin embargo, un árbitro debe hacerlo sólo después de recibir la ratificación de que la parte ausente fue debidamente notificada. 
  7. Cuando un árbitro determina que las partes no han presentado toda la información necesaria para decidir sobre el caso, no es inadecuado que el árbitro formule preguntas, convoque testigos y solicite documentos u otro tipo de pruebas. 
  8. Tampoco es incorrecto que un árbitro les sugiera a las partes que consideren la posibilidad de llegar a un acuerdo privado sobre el caso. Sin embargo, el árbitro no podrá estar presente o, de otro modo, participar en las deliberaciones del acuerdo a menos que todas las partes se lo pidan. Un árbitro no deberá ejercer presión sobre una de las partes para que llegue a un acuerdo. 
  9. Nada de lo contenido en este código tiene por finalidad evitar que una persona actúe como mediador o conciliador en un conflicto para el que haya sido nombrado como árbitro si las partes se lo solicitan o si las leyes o normas aplicables así lo exigen o autorizan. 
  10. Cuando haya más de un árbitro, los árbitros tendrán que darse entre sí plenas oportunidades para participar en todos los aspectos del procedimiento. 

CANON V.


Un Árbitro Debe Tomar Decisiones de Una Manera Justa, Independiente y Deliberada


  1. Un árbitro debe fallar, tras una cuidadosa deliberación al respecto, sobre todos los asuntos elevados para su determinación. Un árbitro no debe fallar sobre otras cuestiones. 
  2. Un árbitro debe fallar sobre todas las cuestiones en forma ecuánime, adoptando un criterio independiente, y no debe permitir que una presión externa afecte su decisión. 
  3. Un árbitro no debe delegar a un tercero su deber de expedirse. 
  4. Si todas las partes aceptan un arreglo extraoficial sobre las cuestiones del conflicto y le piden a un árbitro que plasme el acuerdo en un laudo arbitral, el árbitro podrá hacerlo, aunque no se le exige hacerlo a menos que esté satisfecho con la conveniencia de los términos del convenio. Siempre que un árbitro plasme el convenio al que llegaron las partes en un laudo arbitral, el árbitro tendrá que manifestar, en el laudo arbitral, que éste se basa en el acuerdo al que llegaron las partes. 

CANON VI.

 

Un Árbitro Debe Ser Leal a la Relación de Confianza y Confidencialidad Intrínseca del Cargo Que Desempeña.


  1. Un árbitro debe una relación de confianza con las partes y en ningún momento podrá utilizar la información confidencial obtenida durante el procedimiento de arbitraje en su propio beneficio o en beneficio de terceros o con el fin de afectar negativamente los intereses de otro. 
  2. A menos que las partes acuerden lo contrario o las normas o leyes aplicables así lo exijan, el árbitro debe mantener todas las cuestiones relacionadas con el procedimiento de arbitraje y la decisión adoptada bajo la más estricta confidencialidad. 
  3. No es apropiado que un árbitro informe su decisión a terceros en algún momento dado antes de que se la informe a todas las partes. Si se hubiese nombrado a más de un árbitro, no es adecuado que un árbitro informe a un tercero las deliberaciones de los árbitros. Una vez expedido un laudo arbitral, no es adecuado que un árbitro brinde su asistencia en el procedimiento posterior al arbitraje salvo que la ley así lo exija. 
  4. Es una práctica habitual en muchos tipos de arbitraje que los árbitros se desempeñen sin ser renumerados. Sin embargo, es habitual en otros tipos de casos que los árbitros sean remunerados por sus servicios y que se les reintegren los gastos en los que hayan incurrido. En los casos en los que deba hacerse alguno de estos pagos, todas las personas a las que se les pida oficiar o que oficien como árbitros, deben regirse por los mismos principios de integridad y ecuanimidad que se aplican a las demás actividades relacionadas con el caso. De acuerdo con ello, tales personas deben evitar escrupulosamente cualquier tipo de negociación con las partes respecto de tales pagos o participar en cualquier tipo de comunicación en relación con pagos que puedan dar lugar a una suposición de coerción u otro tipo de falta de decoro. Por lo general, en ausencia de disposiciones que lo rijan en el acuerdo entre las partes o en las normas convenidas por las partes o bien en la ley aplicable, se reconocen ciertas prácticas respecto de pagos como las más convenientes para preservar la integridad y ecuanimidad del proceso de arbitraje. Estas prácticas incluyen las que se indican a continuación. 
    • Es conveniente que antes que un árbitro finalmente acepte su nombramiento se establezca la base de pago y que se informe de ello por escrito a todas las partes. 
    • En los casos instruidos de acuerdo con las normas o la gestión de una institución que está a disposición para asistir en los arreglos de pagos, estos pagos deben ser acordados por la institución para evitar que los árbitros tengan la necesidad de entablar comunicaciones directamente con las partes respecto de este tema. 
    • En los casos en los que no existe ninguna institución que asista en los arreglos de pago, es conveniente que todas aquellas conversaciones que se mantenga con los árbitros en relación con los pagos se lleven a cabo en presencia de todas las partes. 

CANON VII.


Consideraciones Éticas en Relación con los Árbitros Nombrados por Una de las Partes

 

Nota introductoria

 

En ciertos tipos de arbitraje donde se nombra a tres árbitros, es habitual que cada una de las partes que actúe por derecho propio nombre un árbitro. Luego se nombra el tercer árbitro por el acuerdo entre las partes o por el acuerdo entre los dos árbitros. En el caso de no llegarse a un consenso, este tercer árbitro será nombrado por una institución o persona independiente.

En algunos de estos tipos de arbitraje, se considera que los tres árbitros son generalmente neutrales y se espera que observen los mismos principios de conducta ética. Sin embargo, existen también muchos tipos de arbitrajes tripartitos en los que se ha convertido en práctica que los dos árbitros nombrados por las partes no sean considerados neutrales. Por lo tanto, se espera que observen muchos pero no todos los principios éticos por los que se rige el tercer árbitro neutral. A los fines de este código, se conoce al árbitro nombrado por una de las partes de quien no se espera que cumpla la totalidad de los principios que rigen al tercer árbitro como "árbitro no neutral". Este Canon VII describe las obligaciones éticas que los árbitros no neutrales nombrados por una de las partes deben observar y las que no les son aplicables.

 

En todos los arbitrajes en los que las partes nombran dos o más árbitros, es importante que todas las personas involucradas sepan desde el principio si se espera que los árbitros nombrados por las partes sean o no neutrales. En tales arbitrajes, se debe considerar no neutrales a los dos árbitros nombrados por las partes a menos que ambas informen a los árbitros que los tres deben tomar una postura neutral, o a menos que el contrato, las normas de arbitraje aplicables o la ley que lo rija exija que los tres árbitros deben ser neutrales.

 

Cabe destacar que, en los casos llevados a cabo fuera de los Estados Unidos, la legislación aplicable puede exigir que todos los árbitros sean neutrales. En tales casos y de manera acorde, debe analizarse la ley que lo regirá antes de aplicar alguna de las disposiciones que se relacionen con los árbitros de parte no neutrales. 

 

  1. Obligaciones de acuerdo con lo que establece el Canon I

    Los árbitros de parte no neutrales deben observar todas las obligaciones del Canon I para propugnar la integridad y equidad del proceso de arbitraje que sólo estará sujeto a las disposiciones que se indican a continuación.
    • Los árbitros con una postura no neutral podrán tener una predisposición por la parte que los nombró. Sin embargo, en todos los demás aspectos, están obligados a actuar de buena fe, íntegra y ecuánimemente. A modo de ejemplo, los árbitros no neutrales no deben participar en tácticas dilatorias u hostigamiento de las partes o testigos y tampoco podrán efectuar declaraciones a los otros árbitros que, a su leal saber y entender, sean falsas o engañosas. 
    • Las disposiciones contenidas en el Canon I. D respecto de las relaciones e intereses no se aplican en el caso de árbitros no neutral 

  1. Obligaciones en virtud de lo que establece el Canon II

    Los árbitros de parte no neutrales deben informar a todas las partes y a los otros árbitros cualquier interés y relación cuya divulgación se exige conforme a lo dispuesto por el Canon II. La divulgación, conforme lo exige el Canon II, no es sólo en beneficio de la parte que nombró al árbitro no neutral sino también en beneficio de las otras partes y árbitros de forma tal que puedan tener conocimiento de que puede existir o suponerse la existencia de algún sesgo. Sin embargo, esta obligación está sujeta a las siguientes disposiciones.
    • La divulgación efectuada por los árbitros no neutrales debe ser suficiente para describir la naturaleza general y el alcance de algún interés o relación, pero no es necesario que incluya la información detallada que se espera de personas nombradas como árbitros neutrales. 
    • Los árbitros no neutrales no están obligados a apartarse del caso si la parte que no los nombró se lo pide, sin perjuicio de lo que establecen las disposiciones del Canon II

  1. Obligaciones en virtud de lo que establece el Canon III

    Los árbitros de parte no neutrales deben observar todas las obligaciones del Canon III en relación con las comunicaciones que se realicen con las partes, sujeto a las disposiciones que se indican a continuación. 
    • En un arbitraje en el que se espera que los dos árbitros de parte nombren al tercer árbitro, los árbitros no neutrales podrán consultar con la parte que los nombró respecto de la aceptabilidad de las personas en análisis para su nombramiento como tercer árbitro. 
    • Los árbitros no neutrales podrán comunicarse con la parte que los nombró en relación con cualquier otro aspecto del caso siempre que primero le informen a los otros árbitros y partes su intención de hacerlo. Si dicha comunicación se produjo antes de que la persona fuera nombrada como árbitro o antes de que se realizara la primera audiencia u otro tipo de reunión entre las partes y los árbitros, el árbitro no neutral deberá informar que se ha mantenido dicha comunicación en esa primera audiencia o reunión. Para cumplir con lo dispuesto en este párrafo, basta con que se informe que se ha producido tal comunicación, sin hacer público su contenido. También basta con informar, en cualquier momento, la intención de seguir el procedimiento de mantener dichas comunicaciones en el futuro y, en lo subsiguiente, no se exigirá que se informe por anticipado cada ocasión individual en que se mantenga una comunicación. 
    • Cuando los árbitros no neutrales se comunican por escrito con la parte que los nombró en relación con alguna cuestión para la que este código permite dicha comunicación, no se les exige que remitan copias de dicha comunicación escrita a las otras partes o árbitros. 

  1. Obligaciones en virtud de lo que establece el Canon IV

    Los árbitros de parte no neutrales deben cumplir con todas las obligaciones que se establecen en el Canon IV a los fines de dar curso al procedimiento en forma equitativa y diligente.

  2. Obligaciones en virtud de lo que establece el Canon V

    Los árbitros de parte no neutrales deben cumplir con todas las obligaciones que se establecen en el Canon V en lo que se refiere a la toma de decisiones sólo sujeto a lo que se indica a continuación.
    • Al momento de fallar, a los árbitros no neutrales les está permitido tener una predisposición en favor de la parte que los nombró. 

  1. Obligaciones en virtud de lo que establece el Canon VII Los árbitros de parte no neutrales deben cumplir con todas las obligaciones que establece el Canon VI de ser leales a la relación de confianza intrínseca de la función como árbitro que sólo estará sujeto a la siguiente disposición. 
    • Los árbitros no neutrales no están sujeto a lo que establece el Canon VI.D en lo que se refiere a cualquier tipo de pagos emanado de la parte que los nombró. 

Anotaciones

 

1. Al aplicar las disposiciones contenidas en este código en lo que se refiere a la divulgación, podría ser útil recordar las palabras del dictamen del miembro del tribunal en un caso en el que falló la Corte Suprema de Justicia de EE.UU. y por el cual se dictaminó que los árbitros "deben apartarse respecto de la divulgación" ya que "es mejor que se haga pública la relación al principio, cuando las partes tienen la libertad de rechazar o aceptar al árbitro sabiendo de la existencia de la relación". Al mismo tiempo, debe reconocerse que "las relaciones comerciales de un árbitro pueden ser verdaderamente diversas, comprometer relaciones comerciales más o menos remotas con mucha gente". De acuerdo con ello, "no debe esperarse que un árbitro les presente a las partes una biografía comercial completa e inexpurgada" y tampoco se insta al árbitro a que divulgue intereses o relaciones que son simplemente "triviales" (dictamen de un miembro del tribunal en Commonwealth Coatings Corp. vs. Continental Casualty Co., 393 U.S 145, 151#152,1968).